Mein Herz
- A B. no le gustan nada los corazones. Ella los ve cursis y yo siempre me río (tal vez sé que soy cursi). B. conoce perfectamente su mecanismo y cada pieza de esa maquinaria tan misteriosa como perfecta. El oficio de B. consiste (en una forma reducida de decirlo) en que los corazones no se detengan. Yo admiro profundamente su oficio y la delicadeza de B. por más que no le gusten los corazones.
- Mi corazón es blando como una galleta. M. dice ”tienes que endurecerte” pero mi corazón, como una galleta en leche, se empapa y se desmenuza. A veces.
- Nunca he visto mi corazón, pero lo siento. Palpita. Creo en las cosas que no veo.
- Mi corazón tenía un soplo. Cuando era pequeña pensé que alguien había soplado encima. Ya no soy pequeña. Seguramente alguien sopló encima.
- Mi padre tiene un corazón cansado y a la vez inabarcable. Late muchas veces por mí.
Y eso, al igual que la música o los laberintos, es una luz, la primera luz, que me salva.
-¿Hay algún camino que me lleve hacia mí misma? o ¿Todos me llevan a ti?
-Una vez tiré mi corazón al mar.
-Una vez tiré mi corazón a un fuego.
-Una vez escondí mi corazón en un bosque. Bajo una piedra
-Una vez lo encontré entre las rocas como el zapato viejo de un náufrago
-Una vez dibujé una tierra gris con las cenizas
-Más nunca lo encontré en el bosque. Alguien levantó la piedra.
-Cuando J.A tenía un año y medio, una mañana al despertarse dibujó círculos concéntricos e irregulares en mi corazón. Guardo desde entonces esa espiral. Amo cuando dice mi nombre.
-Mi corazón habla de dos golpes. Dice : Ro- sa, dice Jai -me y seguidamente veo un delfín.
-Mi corazón dice Ma- má, dice Mai- su y algunos nombres imprecisos.
-Mi corazón es una jauría , dice Tris- tán y aulla
-He intentado –inútilmente- borrar su memoria. Pero mi corazón también es un lugar de objetos perdidos.
- Hoy es mi primer día libre, he dormido hasta las 10. Hoy no estuve de madrugada. Mi corazón es un fogonazo, una antorcha. Estoy preparando el equipaje, seguramente se me olvidará algo, siempre me pasa. Allá donde voy seguiré pasando por aquí. Pero de todas formas os dejo este trozo como un punto cardinal de este paraje oscuro. (Aunque Maisu me ha dicho que no le parece oscuro sino irisado, como las mariposas azules del Brasil)